El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) clausuró el pasado 5 de junio la IV edición de su Congreso de Derecho Sanitario, un encuentro que durante dos jornadas reunió a juristas, profesionales sanitarios, académicos y responsables públicos para analizar los principales retos jurídicos, éticos y regulatorios asociados a la transformación digital de la sanidad.
La presidenta de la Sección de Derecho Sanitario del ICAM, Esperanza Marcos, fue la encargada de cerrar los trabajos del Congreso, reconocido por la Comunidad de Madrid como actividad de interés científico, sanitario y social, una distinción que obliga a trasladar las conclusiones del encuentro a la Consejería de Sanidad. Por este motivo, las conclusiones completas y desarrolladas del Congreso serán publicadas próximamente en la página web del ICAM.
Durante el acto de clausura, Esperanza Marcos destacó que las jornadas han permitido constatar que la inteligencia artificial ha dejado de ser una mera expectativa para convertirse en una realidad operativa con capacidad para transformar profundamente la asistencia sanitaria. En este sentido, señaló que la irrupción de la IA generativa y de la denominada IA agéntica está impulsando la evolución hacia una medicina “5P”: personalizada, predictiva, preventiva, participativa y poblacional.

No obstante, la responsable de la Sección insistió en que el avance tecnológico debe ir necesariamente acompañado de sólidas garantías jurídicas. Entre las principales conclusiones compartidas por los distintos ponentes destacó la necesidad de preservar el humanismo sanitario frente a los riesgos de despersonalización asociados al uso de algoritmos, reforzar la transparencia y la supervisión humana de los sistemas de inteligencia artificial y garantizar la protección efectiva de los derechos de los pacientes en los nuevos entornos digitales.
Otro de los grandes ejes del Congreso fue el análisis del futuro Espacio Europeo de Datos Sanitarios, llamado a transformar la gestión clínica mediante una red interoperable de intercambio de información en toda la Unión Europea. Los expertos coincidieron en señalar que este nuevo marco supone un cambio de paradigma en la gestión de los datos de salud, refuerza los derechos de acceso de los pacientes y abre nuevas oportunidades para la investigación biomédica y la medicina personalizada, al tiempo que plantea importantes desafíos en materia de gobernanza, seguridad y responsabilidad.
Las diferentes mesas también abordaron cuestiones como la responsabilidad profesional sanitaria en un entorno cada vez más tecnológico, la asistencia sanitaria transfronteriza, la comunicación e información clínica en la era de la inteligencia artificial, la protección de la salud en el deporte de alto rendimiento, las crisis humanitarias y el papel de la salud global, así como la creciente relevancia del enfoque One Health, que integra la salud humana, la sanidad animal y la protección del medio ambiente como elementos inseparables de una misma realidad.

En sus palabras de cierre, Esperanza Marcos subrayó que “el derecho sanitario ya no es una disciplina estanca”, sino un ámbito en el que confluyen cuestiones tecnológicas, éticas, científicas y jurídicas de enorme complejidad. Asimismo, defendió que la alfabetización digital de pacientes y profesionales sanitarios debe convertirse en una prioridad para los sistemas de salud y reafirmó el compromiso del ICAM de seguir impulsando espacios de reflexión que contribuyan a construir un marco normativo “seguro, ético y humano” para la sanidad del futuro.
La clausura sirvió también para reconocer el trabajo del comité científico y organizador del Congreso, integrado por miembros del Consejo Asesor de la Sección de Derecho Sanitario del ICAM, así como la colaboración de las entidades científicas y profesionales que han participado en esta cuarta edición, consolidada ya como uno de los principales foros de debate sobre Derecho Sanitario en España.