El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid celebró el pasado martes 26 de mayo la jornada “Más allá de Artemis: desafíos jurídicos y Derechos Humanos en el orden jurídico espacial”, organizada por la Sección de Derechos Humanos en colaboración con la Sección de Derecho Aeronáutico y Espacial del ICAM. El encuentro reunió a especialistas del ámbito jurídico y académico para analizar cómo la creciente actividad humana, económica y tecnológica en el espacio exige proyectar también fuera de la Tierra la protección de la dignidad humana, la sostenibilidad y los principios del Derecho internacional.
La jornada fue inaugurada por la Vicedecana del ICAM, Isabel Winkels, quien destacó la oportunidad de abordar desde la abogacía una realidad que, aunque pueda parecer lejana, forma ya parte del presente. “El espacio es un escenario ya económico, estratégico y jurídico y plantea preguntas muy concretas”, afirmó, antes de señalar cuestiones como la explotación de recursos espaciales, la responsabilidad de las empresas aeroespaciales, la sostenibilidad orbital o el régimen jurídico aplicable al espacio ultraterrestre.
En su intervención, la Vicedecana subrayó especialmente la necesidad de que el Derecho se anticipe a los nuevos escenarios tecnológicos y económicos. “El derecho no puede limitarse a reaccionar cuando los problemas están consolidados”, advirtió. En este sentido, defendió la importancia de establecer reglas que garanticen que el progreso tecnológico “no avance desconectado de los principios jurídicos” y que la expansión humana más allá de la Tierra respete en todo momento la dignidad humana.

Tras la apertura institucional, Sonia Winkels, abogada perteneciente a la Sección de Derechos Humanos, presentó a los integrantes de la mesa redonda y agradeció la participación de asistentes y ponentes. La sesión fue moderada por Erika Torregrossa, co-presidenta de la Sección de Derechos Humanos del ICAM, quien situó el eje central del debate al plantear: “¿Cómo proyectar los derechos humanos, la sostenibilidad o la justicia más allá de nuestro planeta?”. Asimismo, invitó a reflexionar sobre si existe actualmente un marco regulatorio suficiente para afrontar estos desafíos y “defender los derechos humanos más allá de la estratosfera”.
La mesa redonda contó con la participación de Juan Carlos Gutiérrez, de Cremades & Calvo-Sotelo Abogados y UNIE; Carlos Ríos Melero, de la Universidad Complutense de Madrid; María de los Ángeles Cano, de la Universidad Rey Juan Carlos; Jacqueline Hellman, de la Universidad Complutense de Madrid; Harold Bertot, de UNIE; y Carlos Albareda, del Bufete Mas y Calvet.
Durante el encuentro se abordó, en primer lugar, la necesidad de interpretar el Derecho espacial desde la perspectiva de los Derechos Humanos. Juan Carlos Gutiérrez analizó los instrumentos internacionales vigentes y defendió la conveniencia de avanzar hacia el reconocimiento de un verdadero derecho a la humanidad, capaz de proteger la dignidad de las personas en contextos de exploración, asentamiento o actividad económica fuera de la Tierra.


Por su parte, Carlos Ríos Melero examinó la relación entre el espacio ultraterrestre y la justicia intergeneracional, analizando tanto la distribución equitativa de los beneficios derivados de la actividad espacial como la necesidad de proteger los intereses de las generaciones futuras. Su intervención puso también sobre la mesa las dificultades existentes para determinar la protección jurídica de turistas espaciales, tripulaciones y particulares que puedan sufrir daños en este nuevo entorno.
La sostenibilidad ocupó igualmente un lugar central en la sesión. María de los Ángeles Cano expuso los riesgos derivados de los desechos espaciales y de la creciente congestión de las órbitas, alertando de que la sostenibilidad espacial no se limita a la protección medioambiental, sino que incluye también la seguridad, la gobernanza, la continuidad de servicios esenciales y, en último término, la protección de los Derechos Humanos.
Jacqueline Hellman centró su intervención en la minería espacial y en los Acuerdos Artemisa, analizando los interrogantes jurídicos que plantea la extracción de recursos en la Luna y otros cuerpos celestes. La ponente advirtió del riesgo de que las denominadas zonas de seguridad puedan acabar generando situaciones de control exclusivo o apropiación encubierta, en un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica, económica y geopolítica.
A continuación, Harold Bertot abordó la situación de la órbita geoestacionaria, considerada una infraestructura crítica para las telecomunicaciones, la meteorología, la navegación y la conectividad global. Su intervención puso el foco en la necesidad de avanzar hacia un régimen jurídico específico que garantice un acceso equitativo, una utilización sostenible y una gobernanza internacional adecuada de un recurso orbital físicamente limitado.
Finalmente, Carlos Albareda analizó la protección de datos personales y los derechos de las tripulaciones espaciales, explicando la aplicación de la normativa europea de protección de datos en determinados módulos de la Estación Espacial Internacional y en relación con astronautas vinculados a agencias europeas. Asimismo, abordó la relevancia de los acuerdos internacionales de salvamento y asistencia para proteger a quienes participan en misiones espaciales.
Como cierre de la jornada, Erika Torregrossa anunció la próxima elaboración de una publicación que recogerá las reflexiones y aportaciones de los ponentes sobre los desafíos jurídicos y de Derechos Humanos en el orden jurídico espacial. Un proyecto que permitirá dar continuidad a un debate llamado a adquirir una creciente relevancia para la abogacía y para el conjunto de la comunidad jurídica.