El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebró este jueves una nueva jornada de la Sección de Derecho Bancario, bajo el título “Inversiones financieras y contexto actual”, en la que destacados responsables de inversión de entidades nacionales e internacionales analizaron las claves para navegar en el actual entorno económico.
La sesión fue inaugurada por el diputado de la Junta de Gobierno y presidente de la Sección de Derecho Bancario, José Ramón Couso, quien subrayó que el encuentro responde a “la inquietud precisamente de los colegiados” por comprender un escenario económico marcado por la volatilidad y la incertidumbre. Couso destacó además la vocación de la Sección de abordar cuestiones “de interés y de actualidad” más allá del ámbito estrictamente jurídico, con el objetivo de acercar la realidad económica a la abogacía.

Durante su intervención, puso en valor la calidad de los ponentes, a quienes definió como “referentes en el mundo de la inversión en banca privada”, y reivindicó el papel del ICAM como foro de debate abierto a los colegiados en materias clave para la toma de decisiones profesionales y personales.
La jornada contó con la participación de Marián Fernández Rodríguez, responsable de Estrategia en Andbank España; Diego Fernández, director de inversiones de A&G Banco; José Ramón Iturriaga, fund manager en Abante Asesores; Pedro del Pozo, director de Inversiones Financieras en Mutualidad; Roberto Scholtes, jefe de Estrategia en Singular Bank; y Alejandro Vidal, chief investment manager en España de Deutsche Bank.
Un escenario de incertidumbre… y oportunidades
A lo largo de la jornada, los expertos coincidieron en que el actual contexto económico está condicionado por una combinación de factores geopolíticos, monetarios y tecnológicos que obligan a replantear las estrategias de inversión.
Uno de los ejes centrales del debate fue el impacto de los conflictos internacionales —especialmente en Oriente Medio— sobre los mercados. Los ponentes señalaron que se trata, en principio, de un “shock exógeno” con efectos limitados en crecimiento e inflación si su duración es contenida, aunque advirtieron de que un alargamiento del conflicto podría tener consecuencias más significativas sobre los precios energéticos y la estabilidad económica global.
En paralelo, se puso de relieve la creciente complejidad del entorno macroeconómico, caracterizado por lo que algunos participantes denominaron una “policrisis”: tensiones geopolíticas, incertidumbre energética, transformación tecnológica y dudas sobre el crédito privado. Este escenario obliga a los inversores a combinar optimismo estructural con prudencia táctica.

Tecnología, renta fija y diversificación: claves de inversión
La inteligencia artificial y la revolución tecnológica fueron otro de los grandes focos del debate. Los expertos coincidieron en que se trata de una transformación estructural que seguirá marcando el comportamiento de los mercados en los próximos años, si bien advirtieron de la necesidad de seleccionar cuidadosamente las inversiones ante la posibilidad de que no todas las compañías resulten ganadoras.
En este sentido, se destacó que las recientes correcciones en el sector tecnológico pueden abrir ventanas de oportunidad, especialmente en áreas como semiconductores, ciberseguridad o infraestructuras energéticas vinculadas a centros de datos.
Junto a la tecnología, la renta fija recupera protagonismo tras años de tipos bajos. Los participantes subrayaron que el actual entorno de tipos de interés ofrece rendimientos atractivos, convirtiéndola en un elemento clave para aportar estabilidad a las carteras.
Asimismo, se insistió en la importancia de la diversificación como principio esencial. Lejos de buscar una única apuesta, los expertos defendieron la construcción de carteras equilibradas que combinen distintos activos —renta variable, renta fija y activos alternativos— adaptados al perfil de riesgo de cada inversor.


España, en el radar inversor
Entre las oportunidades destacadas, varios ponentes señalaron el atractivo de la economía española y su mercado bursátil, apoyados en sólidos fundamentales macroeconómicos, un sector financiero fortalecido y valoraciones competitivas.
En este sentido, se apuntó a un posible ciclo económico favorable para España, con crecimiento diversificado y menor apalancamiento privado, lo que podría posicionar al mercado nacional como uno de los más interesantes en el actual contexto.
Inversión con perspectiva y gestión emocional
Más allá de los activos concretos, la jornada dejó un mensaje transversal: la importancia de la disciplina y la gestión emocional en la inversión. Los expertos coincidieron en que las decisiones impulsivas, especialmente en momentos de volatilidad, suelen ser el principal enemigo del inversor.
En palabras de José Ramón Iturriaga, Fund Manager at ABANTE Asesores, “el peor consejero financiero es el estómago”, una idea que resume la necesidad de mantener la perspectiva a largo plazo y evitar reacciones precipitadas ante los movimientos del mercado.
La sesión concluyó con un turno de preguntas en el que se abordaron cuestiones como el papel del oro, el crédito privado o el impacto de la política monetaria, consolidando la jornada como un espacio de análisis riguroso y útil para los colegiados.
