Cómo montar tu despacho y crear tu marca personal: claves de la sesión de Iniciación Profesional

Abogacía Joven del ICAM, a través de la Sección de Iniciación Profesional, celebró ayer en la sesión “TU PRIMER GRAN CASO: Define tu despacho y crea tu marca personal desde cero”, un encuentro práctico dirigido a la abogacía joven que colgó el cartel de aforo completo, reflejando el gran interés que despiertan este tipo de jornadas aplicables al ejercicio profesional real.

La sesión fue inaugurada por Celia Herrero, coordinadora de Abogacía Joven ICAM y presidenta de la Sección de Iniciación Profesional, quien dio la bienvenida a las personas asistentes destacando el compromiso de la Sección con la formación práctica y el acompañamiento en los primeros años de ejercicio. En sus palabras, Celia subrayó que «desde la Sección de Iniciación Profesional creemos mucho en las enseñanzas prácticas y, sobre todo, en generar comunidad e ir aprendiendo unos de otros», poniendo el foco en el emprendimiento como una de las principales inquietudes de los jóvenes abogados y abogadas.

La jornada estuvo impartida por Rocío Bejarano, abogada especializada en Derecho de Familia y Negligencias Médicas, fundadora y directora de JUBERO Despacho Jurídico, y ganadora del primer premio del concurso de pitches del Emprendaymiento organizado por Abogacía Joven ICAM. A través de un formato cercano y participativo, concebido como mesa redonda abierta al debate y a la intervención del público, la ponente compartió su experiencia personal emprendiendo en la abogacía y desgranó los pasos clave para montar un despacho desde cero.

Durante su intervención, Rocío contextualizó el emprendimiento como una inquietud constante entre la abogacía joven, recordando que, pese a tratarse de una profesión intrínsecamente vinculada a la creación de un despacho propio, la formación académica suele dejar fuera aspectos esenciales como la captación de clientes, la facturación o los trámites iniciales para iniciar la actividad profesional. En este sentido, puso en valor el papel de la Sección de Iniciación Profesional como espacio de aprendizaje práctico y acompañamiento real.

La ponente compartió el origen y la filosofía de JUBERO, un despacho unipersonal y mayoritariamente online, explicando su apuesta por un modelo flexible, alineado con sus valores y adaptado a las nuevas demandas de los clientes. Destacó el valor del trato personalizado —en el que el cliente es atendido directamente por la abogada responsable del asunto— y el uso de espacios de coworking, incluidos los ofrecidos por el ICAM, como alternativa profesional para reuniones presenciales y preparación de casos.

En relación con los primeros pasos para emprender, se abordaron cuestiones clave como la colegiación ejerciente, la importancia institucional y emocional del acto de la Jura y la elección del área de especialización. Rocío recomendó explorar distintas materias al inicio del ejercicio profesional para identificar aquella en la que se trabaja con mayor comodidad y motivación, subrayando que, en muchas ocasiones, es la propia práctica la que termina definiendo la especialidad. Asimismo, se analizaron las distintas fórmulas jurídicas para emprender —autónomo o sociedad— y se advirtió sobre los riesgos asociados a la figura del falso autónomo.

La sesión dedicó una parte especialmente práctica a la gestión diaria del despacho, abordando la necesidad de una buena organización personal, la fijación de horarios y la importancia de la desconexión, especialmente en modelos de trabajo desde casa. Se profundizó en la relevancia de la hoja de encargo como herramienta esencial para formalizar la relación con el cliente, evitar conflictos y proteger al profesional, así como en la conveniencia de documentar por escrito las consultas y recomendaciones realizadas.

Finalmente, se trataron aspectos relacionados con la facturación, el IVA y el IRPF, la importancia del networking y la participación activa en jornadas y actividades de Abogacía Joven ICAM como vía para generar comunidad y combatir el aislamiento profesional. La ponente cerró su intervención con recomendaciones sobre infraestructura interna, organización de expedientes, automatización de tareas repetitivas, uso responsable de herramientas tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— y especial atención a la protección de datos y la seguridad de la información del despacho.

El lleno absoluto de la sala volvió a poner de manifiesto el interés de la abogacía joven por este tipo de sesiones prácticas, orientadas a ofrecer herramientas reales para afrontar con seguridad y criterio propio los primeros retos del ejercicio profesional. Desde Abogacía Joven ICAM se reafirma así el compromiso de seguir impulsando iniciativas que acompañen a los jóvenes abogados y abogadas en la construcción de su proyecto profesional.

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