El ICAM aborda en una jornada la responsabilidad de daños por fallos de la IA: ¿Quién responde cuando la inteligencia artificial falla?

El pasado 24 de marzo, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid celebró la jornada titulada “Cuando la IA falla: bosquejo de análisis y fundamentos jurídicos sobre el desafío de la responsabilidad por daños”, organizada por la Sección de Robótica, IA y Realidad Aumentada del ICAM. La sesión tuvo lugar en el Salón de Actos y contó con la intervención de Santiago Mediano, presidente de la Sección.

Durante la jornada, se abordaron diversas cuestiones fundamentales sobre la regulación de la responsabilidad por daños derivados del uso de la inteligencia artificial (IA), en un momento en el que la tecnología sigue avanzando y presentando nuevos desafíos legales. Se analizó la problemática de la IA y los daños que puede causar, incluyendo ejemplos concretos como sistemas de reconocimiento facial y vehículos autónomos, y se plantearon interrogantes sobre el marco jurídico aplicable a fallos en estas tecnologías. Además, se explicó la transición desde la Directiva 85/374/CEE sobre responsabilidad por productos defectuosos hacia la nueva Directiva 2024/25, que moderniza la regulación para adaptarse a los nuevos desafíos tecnológicos.

En el encuentro se destacó también la ampliación del concepto de «producto» en la nueva directiva, que ahora incluye software y sistemas de IA, garantizando un mejor encaje normativo para su regulación. En este sentido, se debatieron los criterios a considerar para determinar la responsabilidad en casos de fallos de IA, dada la complejidad de su desarrollo y funcionamiento, y se analizaron los requisitos procesales para reclamar daños causados por productos defectuosos que incorporan IA, evaluando su impacto tanto para los consumidores como para las empresas.

Durante la sesión también se identificaron los desafíos para atribuir responsabilidades en sistemas de IA donde intervienen múltiples actores. La jornada concluyó con una discusión sobre la efectividad de la regulación actual y la necesidad de un equilibrio entre la protección del consumidor y el fomento de la innovación.

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